¿Tu hijo o hija habla menos que otros niños y niñas de su edad, no pronuncia bien algunos sonidos o tiene dificultades para expresarse?
Muchas familias dudan entre esperar un poco más o solicitar una valoración. Cada niño o niña sigue su propio ritmo, pero existen determinadas señales para acudir al logopeda infantil que conviene observar.
La logopedia infantil no trabaja únicamente la pronunciación. También interviene en dificultades relacionadas con el lenguaje, la comunicación, la comprensión, la voz, la fluidez, la lectura, la escritura, la respiración, la masticación y la deglución.
Consultar a tiempo no significa alarmarse ni comparar. Significa comprender qué necesita tu hijo o hija y ofrecerle un acompañamiento adaptado.
¿Qué hace un profesional de logopedia infantil?
Un logopeda o una logopeda evalúa, previene e interviene en las dificultades relacionadas con la comunicación y las funciones orales.
Durante una valoración, el profesional puede observar cómo comprende tu hijo o hija, cómo construye sus frases, qué vocabulario utiliza, cómo pronuncia y de qué manera se comunica con otras personas.
También puede valorar aspectos relacionados con la lectura, la escritura, la voz, la respiración, la masticación o la deglución.
El objetivo no es enseñar al niño o a la niña a repetir palabras de forma aislada. La intervención busca mejorar su comunicación funcional, favorecer su aprendizaje y reforzar su seguridad.
Habla poco para su edad
Una de las dudas más frecuentes de las familias está relacionada con la aparición de las primeras palabras.
Cada niño o niña puede evolucionar a un ritmo distinto. Sin embargo, conviene consultar si tu hijo o hija utiliza muy pocas palabras, no amplía progresivamente su vocabulario o tiene dificultades para combinar palabras y construir frases.
También debemos prestar atención si se comunica principalmente mediante gestos porque no consigue expresarse verbalmente o si se frustra cuando las demás personas no comprenden lo que quiere decir.
La Asociación Española de Pediatría explica que el desarrollo del lenguaje debe observarse junto con la audición, la comprensión y la evolución general del niño o de la niña. Un retraso puede requerir una valoración que permita conocer qué está sucediendo. Puedes consultar más información sobre el desarrollo de la audición y el lenguaje.
Cuesta entender lo que dice
Otra de las principales señales para acudir al logopeda infantil es que resulte difícil comprender lo que dice tu hijo o hija.
Durante los primeros años es habitual que algunos sonidos todavía no estén adquiridos. No obstante, la pronunciación debería evolucionar progresivamente y su habla tendría que resultar cada vez más comprensible.
Puede ser recomendable pedir una valoración cuando:
- Sustituye unos sonidos por otros.
- Omite sonidos o partes de las palabras.
- Pronuncia de manera poco clara.
- Evita palabras que le resultan difíciles.
- Se enfada cuando no le entienden.
- Otras personas tienen muchas dificultades para comprenderle.
Un problema de pronunciación no debe valorarse únicamente por la edad. También hay que observar qué sonidos están afectados, cómo los produce y si la dificultad influye en su comunicación.
Tiene dificultades para comprender
El lenguaje no consiste solamente en hablar. Comprender lo que otras personas dicen también es una parte esencial de la comunicación.
Conviene observar si tu hijo o hija tiene dificultades para seguir instrucciones, responder a preguntas, comprender cuentos o entender conceptos adecuados para su edad.
En ocasiones, puede parecer que no presta atención o que no quiere obedecer, cuando en realidad no ha comprendido correctamente el mensaje.
Una valoración logopédica permite diferenciar si existe una dificultad de comprensión, de atención o si es necesario analizar otras áreas de su desarrollo.
Construye frases muy sencillas o desordenadas
A medida que el lenguaje se desarrolla, los niños y niñas comienzan a construir frases más largas y complejas.
Puede ser conveniente consultar con un logopeda o una logopeda si tu hijo o hija utiliza frases demasiado cortas para su edad, desordena las palabras o presenta dificultades para utilizar verbos, pronombres, artículos o preposiciones.
También puede costarle explicar una experiencia, contar lo que ha ocurrido en el colegio o narrar una historia de forma ordenada.
Estas dificultades pueden afectar a la conversación, la comprensión lectora y la expresión escrita. Por eso, es importante valorar el lenguaje de manera global.
Se bloquea o repite sonidos al hablar
Algunos niños y niñas atraviesan periodos de disfluencia mientras desarrollan el lenguaje. Pueden repetir palabras, partes de una frase o algunos sonidos.
En muchos casos, estas repeticiones son transitorias. Sin embargo, conviene pedir orientación cuando los bloqueos se mantienen, generan tensión o hacen que tu hijo o hija evite hablar.
También debemos observar si:
- Hace un esfuerzo visible para comenzar una palabra.
- Alarga determinados sonidos.
- Se queda sin voz durante unos segundos.
- Muestra movimientos asociados al intentar hablar.
- Siente vergüenza o miedo ante determinadas situaciones comunicativas.
- Dice que no quiere hablar porque se atasca.
El acompañamiento familiar es muy importante. No debemos pedirle que hable más despacio, respire o vuelva a empezar continuamente. Un profesional puede ofrecer pautas adaptadas y valorar si necesita intervención.
Presenta dificultades para relacionarse o mantener una conversación
La comunicación también incluye saber iniciar una conversación, respetar turnos, adaptar el lenguaje a cada situación y comprender mensajes que no siempre son literales.
Algunos niños, niñas o adolescentes tienen dificultades para mantener un tema, interpretar gestos, comprender bromas o relacionarse con otras personas mediante el lenguaje.
Estas características pueden afectar a sus relaciones y provocar frustración o aislamiento.
No todas las dificultades comunicativas tienen el mismo origen. Por eso, una valoración individual ayuda a conocer las necesidades concretas de tu hijo o hija.
Tiene dificultades para aprender a leer o escribir
La logopedia infantil también trabaja las dificultades de lectoescritura.
Podemos observar señales como:
- Le cuesta asociar las letras con sus sonidos.
- Confunde, omite o cambia letras.
- Lee muy despacio o con demasiado esfuerzo.
- No comprende bien lo que acaba de leer.
- Presenta numerosos errores de ortografía.
- Tiene dificultades para ordenar y expresar sus ideas por escrito.
- Evita leer o escribir porque le resulta frustrante.
Estas dificultades no siempre se solucionan aumentando las horas de estudio. Tu hijo o hija puede necesitar una evaluación que permita identificar qué procesos están interfiriendo en el aprendizaje.
La intervención debe adaptarse a sus necesidades, respetar su ritmo y reforzar sus fortalezas. El objetivo es que pueda aprender sin asociar la lectura o la escritura con una experiencia constante de fracaso.
Respira por la boca o tiene dificultades al comer
La logopedia también interviene en las funciones orales relacionadas con la respiración, la masticación y la deglución.
Puede ser recomendable consultar cuando tu hijo o hija:
- Respira habitualmente por la boca.
- Mantiene la boca abierta durante gran parte del día.
- Mastica únicamente por un lado.
- Tiene dificultades con determinadas texturas.
- Tarda demasiado en comer.
- Coloca la lengua entre los dientes al tragar.
- Presenta babeo persistente.
- Tiene una postura inadecuada de la lengua.
En estos casos puede ser necesaria la coordinación entre logopedia, pediatría, odontología u otorrinolaringología. El trabajo conjunto permite comprender el origen de la dificultad y planificar una intervención adecuada.
Presenta cambios importantes en su voz
La ronquera frecuente, la pérdida de voz o el esfuerzo excesivo al hablar también pueden necesitar una valoración.
Si tu hijo o hija grita habitualmente, fuerza la voz o termina el día con molestias, un logopeda o una logopeda puede analizar cómo utiliza su voz y enseñarle hábitos más saludables.
Antes de iniciar una intervención, puede ser necesaria una valoración médica para descartar alteraciones orgánicas.
¿Por qué es importante realizar una valoración logopédica?
Detectar las señales para acudir al logopeda infantil no implica que exista necesariamente un trastorno.
La valoración sirve para conocer el nivel de desarrollo de tu hijo o hija, identificar sus fortalezas y comprobar si necesita intervención, seguimiento o simplemente algunas pautas para casa.
Esta valoración puede incluir:
- Entrevista con la familia.
- Observación mediante actividades y juegos.
- Evaluación del lenguaje y la comunicación.
- Valoración de la pronunciación y las funciones orales.
- Pruebas específicas cuando sean necesarias.
- Explicación de los resultados y recomendaciones.
La intervención logopédica debe ser personalizada. No todos los niños y niñas con una dificultad similar necesitan los mismos objetivos ni avanzan de la misma manera.
¿Es mejor esperar a que madure?
Esperar puede ser adecuado cuando el desarrollo sigue una evolución positiva y no existen señales de alarma. Sin embargo, confiar siempre en que «ya hablará» puede retrasar una valoración necesaria.
Solicitar orientación no obliga a comenzar un tratamiento. Permite saber si el desarrollo se encuentra dentro de lo esperado y recibir pautas profesionales.
La atención temprana puede evitar que una dificultad comunicativa afecte posteriormente a la autoestima, las relaciones o el aprendizaje de tu hijo o hija.
Logopedia infantil en Toledo
Si reconoces alguna de estas señales para acudir al logopeda infantil, no tienes que decidir por tu cuenta si tu hijo o hija necesita tratamiento.
En Clínica Más Que Palabras realizamos valoraciones de logopedia infantil en Toledo desde un enfoque cercano, profesional y adaptado a cada niño o niña.
Trabajamos dificultades relacionadas con el habla, el lenguaje, la comunicación, la comprensión, la voz, la fluidez, la lectoescritura y las funciones orales.
Puedes conocer qué hace un profesional de la logopedia, consultar nuestras áreas de intervención o contactar con nuestro equipo para solicitar una valoración.
