Logopedia

Es normal que los padres se cuestionen si sus hijos evolucionan adecuadamente, y que duden cuándo deben preocuparse, y en qué momento deben acudir al especialista.

El logopeda tiene como finalidad: la prevención, el diagnóstico, la evaluación y el tratamiento de las dificultades/trastornos del lenguaje, voz, deglución, habla, lectura y escritura. Si se detectan dificultades en estas áreas, o se sospecha de que algo no evoluciona correctamente, se recomienda acudir lo antes posible al especialista, y así impedir que el problema se afiance.

Algunas señales de alerta son:

  • Si no sonríe, no mira, no juega sólo, no juega acompañado.
  • No se intenta comunicar de alguna forma. No comienza a hablar o habla muy poco.
  • No diferencia ruido de sonidos.
  • Si se mantiene aislado, parece que no escucha.
  • No evoluciona, en el lenguaje, como los niños de su edad.
  • No se le comprende cuando habla. No pronuncia los sonidos de forma correcta (4-5 años). Omite sonidos que no puede pronunciar, o agrega otros.
  • El vocabulario es reducido.
  • Repite de forma convulsiva una sílaba o varias durante una conversación.
  • Tiene problemas al leer, escribir o en cálculo. Presenta dificultades en la comprensión de textos y enunciados. Si tiene dificultades en el ámbito escolar (colores, números, escritura, lectura).
  • Pierde la voz por completo o pérdidas parciales (se pone afónico con facilidad). Si presenta cambios drásticos en la voz. Si su voz no cambia en la adolescencia.
  • Cuando lo deriva el odontólogo (tratamientos ortodóncicos).
  • Si ha perdido la facultad del lenguaje una vez que lo había adquirido. Si tiene pérdidas de lenguaje, vocabulario, memoria, atención, cálculo….
  • Si respira con la boca abierta. Si su voz es muy nasal.
  • Si al comer mastica con dificultad o de forma inadecuada, saca la lengua al tragar, se atraganta con frecuencia, o si no es capaz de succionar o soplar.
  • Si está diagnosticado de nódulos, pólipos…
  • Si tiene una enfermedad congénita (malformaciones craneoencefálicas, alteraciones en los órganos articulatorios, parálisis cerebral, síndromes, sordera, autismo…) o adquirida (daño cerebral adquirido por traumatismo, infecciones…)

Para determinar las dificultades que presenta cada paciente y las áreas a tratar nuestro equipo de logopedas realiza una evaluación a través de pruebas estandarizadas, escalas de desarrollo, registros observacionales, análisis de muestras de lenguaje espontáneo… estos pueden variar en función de la edad y de los aspectos a evaluar.
Terminada la evaluación programamos los objetivos de trabajo a desarrollar en las sesiones, todas nuestras sesiones se realizan individualmente.
En el caso de los niños, la metodología siempre tendrá un carácter lúdico con la intención de atraer su interés y lograr su participación, pero siempre con un objetivo común: estimular al niño y favorecer su desarrollo. En algunas sesiones participarán los padres para que puedan incorporar a la vida cotidiana nuevas estrategias de estimulación. Igualmente, se propondrán sesiones solo para los padres, con el fin de proporcionarles pautas que favorezcan el desarrollo de las habilidades del niño.
En los casos en que es conveniente, nos ponemos en contacto con su centro educativo con el objetivo de obtener información sobre el niño y de proporcionar unas pautas de actuación comunes y acordes con los objetivos que queremos lograr y a obtener implicación y colaboración en el área escolar.
De ese modo, en el proceso de intervención el abordaje es integral, trabajando con padres, profesores y con el niño para asegurarnos los mejores resultados.
En el caso de adultos, la metodología se adaptará al nivel de comunicación, de movilidad del paciente y de la patología a tratar.

Las dificultades a las que nuestro equipo se enfrenta con más frecuencia son:

  • Retrasos y/o trastornos del lenguaje
  • Dificultades de pronunciación
  • Dificultades de aprendizaje, lectoescritura……
  • Alteraciones de la voz
  • Alteraciones del habla
  • Alteraciones neurológicas
  • Masticación y deglución